Solicitan dar curso a convenio de la OMS para reducir el tabaquismo

Ciudad

Publicado: 01 / 08 /2019

Solicitan dar curso a convenio de la OMS para reducir el tabaquismo

(Ciudad)

Las organizaciones de la sociedad civil que impulsaron la campaña JuntoscontraelTabaco.com entregaron en el Congreso las más de 800.000 firmas de los ciudadanos que piden se ratifique el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaquismo. La campaña de firmas se mantendrá abierta hasta que se trate el tema.

También, en un trabajo con otras agencias del Estado, se presentaron planes para la sustitución del cultivo de tabaco y así asegurar las fuentes laborales y desarrollar líneas de negocios sustentables y amigables con el medio ambiente.

Las firmas fueron entregadas a la diputada Cornelia Schmidt Liermann, presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores y Culto, quien recibió a las organizaciones sociales y se comprometió a trabajar en un proyecto de ley para lograr la ratificación de Convenio.

Asistieron asimismo la diputada Carmen Polledo, presidenta de la Comisión de Salud y el diputado Pablo Torello, secretario de la Comisión de Agricultura y Ganadería, integrante de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano.

Participaron también el Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao; el científico del CONICET Alejandro Mentaberry, la directora operativa de la Fundación Sustentarte, Micaela Martínez, el ex presidente de la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC), Eduardo Cazap, y el director del Programa de Control del Tabaco de la Secretaría de Salud de la Nación, Ignacio Drake.

Schmidt resaltó que “tenemos en la Argentina un cultivo que mata. Es una obligación moral producir de una forma sana, sustentable, sin contaminar, con trabajo justo. No podemos permitir desarrollarnos sobre la base que sabemos que es perjudicial para la salud y para aquellos que participan de la producción de este cultivo”.

Schmidt señaló que el proyecto de ley que se encuentra en proceso para facilitar la sustitución del cultivo de tabaco contempla la valorización del bambú, el desarrollo tecnológico y de polos de producción sostenible. Dijo que con el bambú, debido a sus características, “se ve una posibilidad de desarrollo de la agricultura familiar”, y agregó que se “intentará trabajar con la creación de una certificación del bambú para su trazabilidad y satisfacer los requerimientos de comercio justo. Está todo dispuesto para poder desarrollar una política industrial en la Argentina”, finalizó Schmidt.

Barañao destacó que esta iniciativa es una muestra de que la ciencia y la tecnología contribuyen a buscar soluciones para un problema social y económico. “Acá tenemos un problema social que produce 44.000 muertes por año pero que no se puede abordar si no se ataca el tema económico que esto conlleva», dijo. Hizo referencia a los estudios referidos al cultivo de bambú como una posible vía de diversificación para los agricultores de las provincias tabacaleras. “El bambú es un biomaterial con muchísimas aplicaciones y es la base de una cadena de valor que hoy no existe en el país y que puede generar muchos puestos de trabajo digno, dinamizando las economías regionales”. Ya se están trabajando en pruebas testigo en las provincias de Corrientes y Misiones, informó.

Debido al conocimiento científico que se tiene sobre la planta de tabaco, Barañao dijo que presenta características agronómicas, “es una planta que se ha utilizado para experimentar la producción de otras proteínas de uso humano”.

“La reconversión de la industria del tabaco es un hecho inevitable, el consumo de cigarrillos viene bajando. Tarde o temprano vamos a tener que afrontar el problema social de los productores actuales. Esto no se hace de la noche a la mañana: debemos estar preparados”, destacó Barañao.
Ampliando las perspectivas, señaló que se está trabajando junto al BID en el desarrollo de nuevas cadenas de valor basadas en la biodiversidad. “Hay un nuevo mercado que es el de consumo responsable, consumidor de alto poder adquisitivo que quiere consumir algo que es bueno, que fue producido en el comercio justo, esto abre oportunidades para Argentina”.

Bajo esta óptica se está analizando la producción de alimentos orgánicos, fitoterapueticos que pueden ser alternativas para el tabaco. “El financiamiento en estos ensayos preliminares cubre desde la compra de insumos, la tecnología y todo lo necesario para la producción. Lo que estamos haciendo es algo que nunca se hizo en la Argentina, una política industrial”, cerró Barañao. Por otra parte remarcó que existen capitales de riesgo que están ávidos de nuevas oportunidades de negocio y que, a partir del primer caso de éxito, rápidamente se van a volcar a estas opciones. En este punto las organizaciones sociales adquieren un rol fundamental dado que pueden ser las facilitadoras de la flexibilidad y agilidad que requiere el mercado para encauzar el capital hacia estos nuevos negocios.